Seguidores

lunes, 27 de abril de 2020

Volvernos locos




Nosotros, mi familia y yo, hemos hecho un planing del día a día para no volvernos locos por no poder pisar la calle (solo vamos por las cosas necesarias como alimentos, medicamentos  y poco más).
Ya he hecho ejercicio esta mañana y estoy escribiendo para cubrir horas ya que quedan unas cuantas hasta que me vaya  a dormir. No sé cuánto va a durar esta solución a una pandemia sin precedentes, solo espero que den rápido con una vacuna o algún medicamento que nos ayude a vencer a este enemigo que ataca sigilosamente y que agazapado espera la oportunidad de atraparnos con sus tentáculos malignos.

Son las 8:15 de la tarde y hace exactamente 15 minutos acabamos de dar un gran aplauso para todas aquellas personas que cada día están luchando por nosotros arriesgando su propia vida. Este es el inmenso rasgo de bondad que guardamos los seres humanos y que sale a flote en momentos de peligro. La verdad es que cada vez que aplaudo o escucho aplaudir me lleno de una tremenda alegría. Esa felicidad me embarga y ayuda a sobrellevar estos momentos aciagos, es un sonido que me ilumina y me habla diciéndome que estamos vivos y seguimos luchando en esta guerra cruel contra el invasor sin prisa pero sin pausa.

P.D.-  Acaban de prorrogar 15 días más el confinamiento, siguen mirando por nuestra salud y poniendo remedio, no es que este contenta pero sé que es por un bien común.

                                             
Abrazos virtuales

Una historia para no dejar de vivir





Cádiz a 21 de marzo de 2020



El próximo 26 de mayo cumplo 62 años y nunca pensé que llegaría a ver y vivir lo que en estos momentos está sucediendo en  el mundo, en mi país,en mi ciudad, y por supuesto en mi vida. Mi historia comienza mucho antes de los últimos acontecimientos que estamos viviendo todo el planeta. No sé qué ocurrió hace unos meses pero algo dentro de mi cabeza se fracturo sin motivo alguno.

 La historia no es agradable porque sufrí sin saberlo e hice sufrir a mi familia sin tan siquiera enterarme, siendo realista y sincera no era consciente de que lo estaba haciendo. Aun hoy todavía no he asimilado todo ese sufrimiento. De momento todo lo recuerdo como un sueño nebuloso o como una pesadilla surrealista la cual quiero olvidar y hacer desaparecer de mi vida y pensar que jamás sucedió. Solo sé que estoy en un proceso de curación y noto que cada día me reconfortan cosas que antes, no hace mucho, no me satisfacían.


Tengo que contar lo que nos ha pasado a toda la raza humana, pero ahora estoy algo cansada así que seguiré escribiendo en otro momento y relatare con precisión ,si puedo ,la historia que está dejando a la humanidad destrozada física y anímicamente. Aunque me he dado cuenta que quizás estamos recuperando la solidaridad y la bondad que un día, no se sabe cuándo, perdimos en el camino.


               
                “Nunca olvides que los grandes logros requieren tiempo y paciencia.”
                                               
                                               Abrazos virtuales