Nosotros, mi familia y yo, hemos hecho un planing del día a día para no
volvernos locos por no poder pisar la calle (solo vamos por las cosas
necesarias como alimentos, medicamentos y poco más).
Ya he hecho ejercicio esta mañana y estoy escribiendo para cubrir horas
ya que quedan unas cuantas hasta que me vaya a dormir. No sé cuánto va a durar esta
solución a una pandemia sin precedentes, solo espero que den rápido con una
vacuna o algún medicamento que nos ayude a vencer a este enemigo que ataca
sigilosamente y que agazapado espera la oportunidad de atraparnos con sus
tentáculos malignos.
Son las 8:15 de la tarde y hace exactamente 15 minutos acabamos de dar
un gran aplauso para todas aquellas personas que cada día están luchando por
nosotros arriesgando su propia vida. Este es el inmenso rasgo de bondad que
guardamos los seres humanos y que sale a flote en momentos de peligro. La
verdad es que cada vez que aplaudo o escucho aplaudir me lleno de una tremenda
alegría. Esa felicidad me embarga y ayuda a sobrellevar estos momentos aciagos,
es un sonido que me ilumina y me habla diciéndome que estamos vivos y seguimos
luchando en esta guerra cruel contra el invasor sin prisa pero sin pausa.
P.D.- Acaban de prorrogar 15 días más el
confinamiento, siguen mirando por nuestra salud y poniendo remedio, no es que
este contenta pero sé que es por un bien común.
Abrazos virtuales